Prometeo
Prometeo fue acusado por ayudar a la humanidad.
Les entregó el fuego sagrado y pagó por su bondad.
En mi corazón hay maldad. Hay furia.
No tengo paciencia.
Pero su espíritu vive en mí y el fuego domina mi conciencia.
El bien mayor guía mi mano.
Me hace actuar.
Me hace luchar.
Aunque me juzgue todo ser humano,
aunque nadie me quiera escuchar.
Ser apartado y criticado, ver mis razones convertidas en mentiras.
Darles el fuego y ser condenado, mientras mi nombre se olvida.
Sé que soy difícil de amar. Sé que jamás seré comprendido.
Pero haré lo que tenga que hacer, aunque termine solo y perdido.
Y como Prometeo, encadenado, puedo ser odiado, herido y culpado.
Pero nunca voy a esconder el fuego que arde por ayudar.